¿QUÉ ES LA CONCIENCIA Y DÓNDE ESTÁ?

Hay ocasiones en las que me gustaría convertirme en roca. No sé si te ha pasado alguna vez. ¿Y por qué alguien desearía ser una roca? – pensarás. Porque la roca no es consciente de que el agua la convierte fatigosamente en canto rodado. La conciencia nos permite disfrutar plenamente de la vida, aunque también es una fuente de sufrimiento. Pero, ¿qué es la conciencia?

De pequeña me preguntaba por qué motivo me sentía “dentro” de mí y no “dentro” de otros. Soy independiente del resto de personas, estoy separada mentalmente de los otros, como si el mundo se dividiese en dos: yo y todo lo demás. Siendo una persona materialista, que no cree en el dualismo antropológico alma-cuerpo, podría uno pensar que sólo disponemos de una vida y, una vez muertos, todo termina. No obstante, si nuestra conciencia es un conjunto de neuronas ordenadas de una manera concreta o una descarga eléctrica, ¿no podría formarse por casualidad otro conjunto de neuronas muchos años después de que hayamos muerto que nos haga “sentir vida” siendo otro? ¿Esa corriente eléctrica no podría transferirse a otro cuerpo? ¿Dónde se halla la conciencia? Si te trasplantan el cerebro, ¿en realidad le están trasplantando el cuerpo a otra persona, porque su personalidad y su conciencia están en él? ¿Y si te cambian sólo un trozo del cerebro? ¿Dónde está el límite? ¿En qué recoveco estás tú? Si esto fuera posible, sería viable vivir más de una vez. Y no estoy hablando de reencarnación por trasferencia del alma.

Descartes creía que la conciencia se encontraba en la glándula pineal, la encargada de regular, mediante la liberación de la hormona melatonina, nuestros ritmos circadianos, es decir, nuestros patrones de vigilia y sueño, en función de la luminosidad, pues es fotosensible; de ahí que el uso del móvil y del ordenador antes de ir a dormir favorezca padecer insomnio.

Los mensistas abrieron un hilo donde se planteaba el siguiente dilema: Se te necesita en Marte y estás obligado a ir. Se te ofrecen dos opciones para viajar hasta allí. Puedes ir durante siete meses en un cohete que tiene un 50% de probabilidad de no llegar al destino o usar un teletransporte instantáneo que te destruirá aquí y hará una copia de ti en Marte, que tendrá tus mismas células, recuerdos, sentimientos y personalidad y sentirá que se ha dormido y se ha despertado en Marte. El dilema está en saber si esa copia de ti mismo eres tú o no. Aunque para algunos no hay duda porque… ¿HAS DICHO SUBIR A UN COHETE? ¿DÓNDE HAY QUE FIRMAR?

En realidad todavía no se sabe qué es la conciencia ni dónde está. Para mí no tiene nada que ver con nuestros recuerdos, sentimientos, personalidad ni identidad. Es simplemente el hecho de percibirse. Una persona con amnesia sigue teniendo conciencia, aunque no sepa quién es y sienta angustia y miedo. Pienso que, si el Universo fuera infinito, existirían tantas posibles combinaciones en un espacio de tiempo tan grande que sería posible sentirse vivo más de una vez, aunque seas otra persona y no tengas relación ninguna con la persona que eres ahora.

¿Y tú viajarías en cohete o te teletransportarías?

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