¿QUÉ EFECTOS PRODUCE LA CONTAMINACIÓN EN TU SALUD?

La contaminación causa cada año hasta doscientas veces más muertes que las guerras[1]. La eurodiputada británica Julie Girling, en la conferencia Calidad del aire: reducciones de emisiones contaminantes en Europa, aportó datos estadísticos sobre la calidad insuficiente del aire, que contribuye a acabar con la vida de cuatrocientos mil habitantes de la Unión Europea cada año, más de doce millones en todo el mundo. Una de cada cuatro muertes prematuras es causada por nosotros mismos, según Achim Steiner, director del Programa de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente (PNUMA).

Los días en los que los niveles de contaminación atmosférica son más elevados, se producen más ataques al corazón[2]. En este tipo de infartos, la obstrucción de la arteria coronaria es total, lo que supone un mayor índice de mortalidad y de fibrilación ventricular, un tipo de arritmia letal. Las sustancias menores de 2.5 micras de diámetro son las que están más íntimamente relacionadas con el infarto de miocardio, además de aumentar un 14% el riesgo de mortalidad por cáncer de riñón y un 13% el de vejiga por cada 4.4 µg/m3 [3]. Son emitidas en mayor medida por los tubos de escape de los coches con motores diésel. Estas partículas en suspensión inhaladas en el trayecto a clase por niños en edad escolar, junto al carbono negro, producido por la combustión incompleta de diésel, biocombustible y biomasa, segundo responsable del calentamiento global tras el CO2, se asocian con una reducción de la memoria y de la atención, es decir, provocan daños en el desarrollo cognitivo de los niños[4]. Las mujeres embarazadas más expuestas a la contaminación producida por el tráfico podrían tener un 50% más de probabilidad de perder a sus bebés (muerte perinatal)[5]. La exposición en momentos próximos a la concepción aumenta todavía más el riesgo de parto prematuro[6].

La exposición al dióxido de nitrógeno (NO2), procedente del tráfico y de la actividad industrial, potencia los niveles de las PM 2.5 (las partículas en suspensión de 2.5 micras mencionadas anteriormente), deriva en lluvia ácida y se asocia con la mortalidad por cáncer colorrectal, con un aumento del 6% por cada incremento de 6.5 ppb[7] y cáncer de pulmón, incrementándose un 4% por cada 10 µg/m3 [8].

El riesgo de padecer Alzheimer se incrementa en un 140% en las áreas de mayor densidad industrial (el norte de España, debido al carbón, el hierro y el acero; algunas zonas del centro, por su industria química y metalúrgica; la costa mediterránea y el sur de España). La exposición prolongada a compuestos químicos y metales puede acelerar la formación de placas seniles, también conocidas como amiloides o neuríticas, (depósitos de materiales de desecho, compuestos por neuronas muertas, otras células cerebrales y fragmentos de proteínas tóxicas, llamados beta-amiloide, responsables, junto con los ovillos neurofibrilares, de la degeneración neuronal), incrementar el estrés oxidativo, alterar la homeostasis del calcio y promover la muerte neuronal[9]. En algunos estudios puede observarse la relación entre la actividad industrial y el cáncer de vejiga, pulmón, leucemia[10] y Parkinson[11]

Un gesto tan sencillo como cambiar el coche por la bicicleta en la ciudad evitaría muchas muertes, mejoraría nuestro estado de ánimo, nos ayudaría a vernos más atractivos y a sentirnos más fuertes y no tendríamos que emplear más tiempo del que invertimos con el coche para llegar a nuestro destino (podríamos hasta ahorrar tiempo evitando atascos y encontrando aparcamiento en el acto).

Como dice Milio Rodríguez Cueto: “Al presidente de la FADE da-y igual la contaminación que pueda producir Arcelor. Vese que nun vive nos barrios obreros de la zona oeste de Xixón, amarráu a un pisu con hipoteca que naide-y va querer comprar nin a metá de preciu. Vese que, en so casa, nun quiten la ropa del tendederu más puerco de lo que lo cuelguen, y otra vez pa la llavadora. Vese que nun barre, cada mañana, hollín de los alféizares de les ventanes. Vese que nun tien fíos pequeños que dexen los pañuelos negros cuando-yos suena la nariz…”

Sé que es muy duro quedarse sin trabajo, pero aquel que dice: “Mejor cáncer que hambre” debería darse cuenta de que encauza mal su lucha. No se trata de trabajar a toda costa ni de tener el mismo problema cada vez que se quiera cerrar una empresa o la tecnología avance ni de permitir la dominación mediante el miedo. Hay que focalizar el esfuerzo en conseguir que todo aquel que se quede sin trabajo no pase necesidad.

[1]Healthy Environment, Healthy People.” United Nations Environment Programme (UNEP). Mayo 2016.

[2] Bañeras, J.; Ferreira-González, I.; Marsal, J.R.; Barrabés, J.A.; Ribera, A.; Lidón, R.M.; Domingo, E.; Martí, G.; García Dorado, D. “Short-term exposure to air pollutants increases the risk of ST elevation myocardial infarction and of infarct-related ventricular arrhythmias and mortality.” International Journal of Cardiology. 5 octubre 2017.

[3] Turner, M.C.; Krewski, D.; Diver, W.R.; Pope, C.A.; Burnett, R.T.; Jerrett, M.; Gapstur, S.M.; Marshall, J.D. “Ambient air pollution and cancer mortality in the cancer prevention study II.” Environmental Health Perspectives. 21 agosto 2017.

[4] Álvarez Pedrerol, M.; Rivas, I.; López Vicente, M.; Suades González, E.; Donaire González, D.; Cirach, M.; Castro, M.; Esnaola, M.; Basagaña, X.; Dadvand, P.; Nieuwenhuijsen, M.; Sunyer, J. “Impact of commuting exposure to traffic-related air pollution on cognitive development in children walking to school.” Environmental Pollution. Diciembre 2017. Volumen 231, páginas 837-844.

[5] Peneluppi de Medeiros, A.P.; Gouveia, N.; Pérez Machado, R.P.; Regina de Souza, M.; Pereira Alencar, G.; Dutilh Novaes, H.M.; Furquim de Almeida, M. “Traffic-Related Air Pollution and Perinatal Mortality: A Case–Control Study.” Environmental Health Perspectives. 2009.

[6] Rappazzo, K. M.; L. Daniels, J.L.; Messer, L.C.; Poole, C.; Lobdell, D.T. “Exposure to Fine Particulate Matter during Pregnancy and Risk of Preterm Birth among Women in New Jersey, Ohio, and Pennsylvania, 2000–2005.” Environmental Health Perspectives. Septiembre 2014.

[7] Turner, M.C.; Krewski, D.; Diver, W.R.; Pope, C.A.; Burnett, R.T.; Jerrett, M.; Gapstur, S.M.; Marshall, J.D. “Ambient air pollution and cancer mortality in the cancer prevention study II.” Environmental Health Perspectives. 21 agosto 2017.

[8] Hamra, G.B.; Laden, F.; Cohen, A.J.; Raaschou-Nielsen, O.; Brauer, M.; Loomis, D.; “Lung Cancer and Exposure to Nitrogen Dioxide and Traffic: A Systematic Review and Meta-Analysis.” Environmental Health Perspectives. Noviembre 2015.

[9] Martínez Solanas, E.; Vergara Duarte, M.; Ortega Cerdà, M.; Martín Sánchez, J.C.; Buxó, M.; Rodríguez Farré, E.; Benach, J.; Pérez, G.; “The Geography of the Alzheimer’s Disease Mortality in Spain: Should We Focus on Industrial Pollutants Prevention? Healthcare. 2017.

[10] Buxó Pujolràs, M. “Descripció, Evolució i Possibles Causes de la Mortalitat al Sud-oest d’Espanya: Una Anàlisi des de L’epidemiologia Geográfica.” Universitat Pompeu Fabra: Barcelona, Spain. 2012.

[11] Caudle, W.M.; Guillot, T.S.; Lazo, C.R.; Miller, G.W. “Industrial toxicants and Parkinson’s disease.” Neurotoxicology. Marzo 2012. Volumen 33, páginas 178-188.

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