MI BICICLETA DE CICLOTURISMO TEÓRICA IDEAL

En teoría, una buena bicicleta para hacer cicloturismo debería ser de tipo trekking con la horquilla y el cuadro de acero Cromo-Molibdeno de la talla adecuada para la estatura del ciclista. El acero se puede oxidar (a menos que se trate de acero inoxidable), no como el aluminio, que crea una película protectora frente a la oxidación, también pesa más que el aluminio y que el carbono, pero es más resistente a la fatiga, lo que hace que tenga una mayor vida útil, se puede soldar fácilmente en cualquier país y es más flexible, por lo que amortigua un poco los impactos y vibra menos, lo que supone una protección extra para las articulaciones y el equipaje; aunque hace años que se impuso el aluminio y el acero es más difícil de conseguir. Para calcular la talla de tu bicicleta, debes medir la distancia entre el suelo y tu ingle, sin zapatos, y multiplicar el resultado por 0.21 si tu bicicleta es de montaña o 0.65 si es de carretera. En mi caso, mido 162 cm y la distancia entre mi ingle y el suelo es de 77 cm, por lo que la longitud del tubo del sillín desde el centro del eje de pedalier hasta la parte superior del tubo del sillín debe ser de 50 cm, lo que equivale a una talla S. Si el resultado está entre dos tallas, elige la mayor, porque quieres que prime la comodidad frente al peso. Para saber la altura a la que colocar el sillín, que debe estar recto, formando un ángulo de cero grados con el suelo ( a mí me gusta llevarlo ligeramente inclinado hacia delante), multiplica la medida tomada hasta la ingle por 0.885.

Son mejores las cubiertas mixtas y las ruedas de 700 cc (28”), porque permiten mayor velocidad y recorrido con el mismo número de pedaladas. Una buena sujeción se consigue con 36 radios a cuatro cruces (cuanto mayor es el aro, menor es la rigidez), aunque hay quien prefiere poner 40 radios. Para aprovechar la energía producida por nosotros mismos al pedalear, lo más eficiente es colocar en las ruedas dinamos de buje. Tienen menos rozamiento que las dinamos convencionales de botella y son mejores que los aerogeneradores de manillar. Personalmente, prefiero que los pedales no sean automáticos ni tengan calapiés. El manillar de mariposa admite tres agarres diferentes y es el ideal para cicloturismo, aunque tiene el inconveniente de necesitar un extensor para colocar la bolsa de manillar. Lo mejor es llevarlo lo más alto posible para evitar dolores de espalda, de brazos y de manos. Sería conveniente que la bicicleta tuviera dos ojales en cada lado de la parte trasera para sujetar la parrilla (portabultos o trasportín) con dos tornillos y que el peso no recayera sobre uno solo, otro para poner alforjas delanteras y otro más para los guardabarros. No debe tener suspensión. Los frenos de disco frenan mejor, pero su mantenimiento es más complejo y requieren portabultos especiales, por eso es preferible que sean V-Brake. Las manetas de cambio de tipo trigger (gatillo) son las que me resultan más cómodas. Los componentes SIS, Tourney, Altus o Acera son de la gama baja de Shimano. Sería preferible usar Alivio o Deore (o a partir de la gama X4 de Sram). El desviador SLX o XT.

Tengo una bicicleta de montaña que me regalaron por mi primera comunión cuando tenía nueve años y es con la que voy a ir hasta Dinamarca. He gastado algunos euros en mejorarla un poco: le he cambiado los frenos Cantilever por unos V-Brake, el cableado, las manetas de cambio y de freno y la cadena, he sustituido el manillar recto por uno de mariposa, he añadido un portabultos trasero y he quemado parte del cuadro para poder elevar la tija del sillín (muchas gracias, Pedro, de La Bicicleta), que con la oxidación era imposible moverla, incluso usando lubricantes. Me dolían las rodillas al hacer tanta fuerza subiendo cuestas con el sillín tan bajo, algo que, en Castilla, al ser llano, no notaba. Quiero ponerle guardabarros. Tengo un buen cuadro de acero, que podría durar toda la vida, pero las ruedas son de 26” y tienen cámaras gruesas, que me obligan a esforzarme más al pedalear. He probado híbridas con ruedas de 28” y se nota bastante la diferencia. De todas formas, mi bicicleta me parece más robusta. Las ruedas finas siempre me han parecido menos resistentes. Considero que es más fácil caerse con bicicletas más finas y ligeras que la mía y que se desequilibran más con el peso. En el fondo le tengo cariño a mi BH, me ha hecho compañía muchos años.

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